En los últimos años la población joven aumentó el tiempo de uso diario de tecnología digital, alterando la interacción con el entorno y estilo de vida (sueño, actividad física y alimentación), generando efectos negativos a corto y largo plazo.
El tiempo frente a pantalla se refiere al tiempo de visualización prolongado de varios tipos de pantallas, como computadoras, televisores, videojuegos, celulares y tabletas.
(Fung et al., 2020).
(Paniagua, 2018).
Exposición a información inexacta o falsa, violencia o contenidos inapropiados.
Menor dedicación al estudio, deporte, lectura y a las relaciones intrafamiliares.
El sueño puede verse alterado y el uso abusivo de las pantallas puede implicar sedentarismo asociado a la obesidad.
(Paniagua, 2018).
Comer es claramente una función biológica esencial, sin embargo, también puede ser considerada como una función social primaria.
Procurar el alimento implica también reciprocidad y redistribución, por lo que la comida es mucho más que el solo hecho de ingerir alimentos.
(Riquelme y Giacoman, 2018).