El tratamiento del síndrome metabólico se centra en diversas áreas, incluida la reducción de peso y de grasa corporal por medio de modificaciones en la alimentación, el aumento de actividad física, el tratamiento médico específico con el fin de reducir la resistencia a la insulina y prevenir la progresión a diabetes tipo 2, además de disminuir el riesgo cardiovascular.
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
La terapia farmacológica es indicada principalmente para el control del peso. Para ello, se encuentra el uso frecuente de Orlistat y análogos del GLP1 (agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1).
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
Estos medicamentos son aprobados para el control crónico de peso y regulación de la glucosa en sangre. Las pérdidas de peso con terapia farmacológica varían y oscilan desde el 3% hasta el 10% del peso inicial con Orlistat (dosis de liraglutida 3 mg/día). Los pacientes tratados con Semaglutida la pérdida de peso es de hasta 14.9% (dosis de 2.4 mg/semana).
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
Dichos medicamentos para obesidad, son aprobados para uso a largo plazo de manera complementaria a un régimen alimentario y actividad física frecuente.
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
La terapia cognitivo-conductual y el “Mindfulness Eating” en pacientes con síndrome metabólico, son tratamientos diseñados para ayudar a los pacientes a mantener una pérdida de peso a través del tiempo, favoreciendo un cambio cognitivo con resultados que ayudan potenciar la pérdida de peso, como un tratamiento integran en conjunto con intervenciones al estilo de vida y farmacológicas.
(Fragozo-Ramos, M., 2021).