El término de síndrome metabólico fue establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1998.
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
Por lo tanto, se le denomina síndrome metabólico al conjunto de alteraciones metabólicas constituido por obesidad, dislipidemia (bajas concentraciones de colesterol HDL, altas concentraciones de triglicéridos y colesterol LDL), el aumento de la presión arterial, glucosa alta y resistencia a la insulina.
El diagnóstico del síndrome metabólico se realiza distinguiendo al menos tres de cinco criterios descritos anteriormente.
(Fragozo-Ramos, M., 2021).
Éste tiene su origen en el sobrepeso y la obesidad ya que, al asociarse a una inflamación crónica, es un factor importante en el desarrollo de la resistencia a la insulina.
Y ésta, a su vez, desencadena enfermedades concomitantes asociadas al síndrome metabólico como la dislipemia, la hipertensión o la glucosa alta.
(Dearos-Sanchis, M., 2023).