¿Cómo se diagnostica el síndrome metabólico?

Para abordar el síndrome metabólico se necesita la revisión de varios parámetros clínicos, incluyendo la realización de una historia clínica y un examen físico completo.

(Fragozo-Ramos, M., 2021).

Algunos de los datos más relevantes de este apartado incluyen:

  • Peso.
  • Talla.
  • Índice de Masa Corporal (IMC).
  • Grasa corporal.
  • Masa magra.
  • Circunferencia abdominal.
  • Índice Cintura/Cadera.
  • Antecedentes Heredo Familiares (de obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer, dislipidemia, entre otros).

(Fragozo-Ramos, M., 2021).

También es necesario realizar pruebas de laboratorio que incluyan:

  • Hemoglobina glucosilada (HbA1c) e insulina basal: para detectar resistencia a la insulina.
  • Perfil de lípidos: para evaluar niveles de triglicéridos, niveles de colesterol total, HDL y LDL.
  • Proteína C reactiva.
  • Perfil hepático.
  • Electrocardiograma, ecocardiografía de esfuerzo e imágenes de perfusión miocárdica (solo si el médico sospecha de enfermedad ateroesclerótica).

(Fragozo-Ramos, M., 2021).

Si ya se tienen los parámetros clínicos, se realiza una evaluación de general de los parámetros y se diagnostica a una persona con síndrome metabólico si cumple con tres de los cinco componentes del mismo.

(Fragozo-Ramos, M., 2021).

Es decir, si el paciente presenta tres de los componentes que son:

  • Obesidad;
  • Dislipidemia;
  • Hiperglicemia;
  • Hipertensión arterial; y
  • Resistencia a la insulina;

Se dice que sufre de síndrome metabólico. Esto es sin diferencias algún componente sobre otro, el hecho que cumpla con tres de los cinco posibles es síndrome metabólico.

(Fragozo-Ramos, M., 2021).

No olvides dar clic en el botón:
“Marcar como completado”

para terminar el tema de esta sesión.