Compuestos beneficiosos.

Fibra.

Es la parte comestible de las plantas que el intestino no puede digerir y absorber correctamente debido a sus propiedades. Esta se puede dividir en:

  • Fibra soluble: Compuesta principalmente de pectina y gomas.
  • Fibra insoluble: Incluye celulosa y lignina.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

La ingesta de fibra está inversamente relacionada con el riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Con la ingesta de fibra soluble e insoluble, se mejoran los parámetros del síndrome metabólico, como:

  • La obesidad (abdominal).
  • La hipertensión.
  • La hiperglucemia.
  • Los niveles alterados de insulina.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Las fibras solubles pueden reducir el colesterol total (- 2 a 12%) y colesterol LDL (- 15 a 20%), con una ingesta entre 5-15 gramos de fibra al día. A mayor ingesta de fibra, se reduce el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Incluso su consumo se ha asociado con un peso corporal más bajo.

La Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos recomienda una ingesta 25 gramos de fibra al día para mujeres y 38 gramos de fibra al día para hombres adultos.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Probióticos y prebióticos.

La microbiota intestinal ayuda en la prevención, desarrollo y tratamiento de enfermedades metabólicas crónicas. Por lo que, la modulación de las poblaciones de bacterias en la microbiota intestinal es un objetivo para terapias dietéticas.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Probióticos.

Se definen como los microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Los probióticos aportan beneficios para la salud a través de la modulación positiva de la microbiota intestinal. La composición de microbiota intestinal tiene un impacto en el equilibrio energético, por lo que tiene efectos positivos en la pérdida de peso. También los probióticos disminuyen las concentraciones en sangre de colesterol LDL y colesterol total, y reducen moderadamente la presión arterial.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Prebióticos.

Son ingredientes dietéticos que promueven la estimulación selectiva del crecimiento y la actividad de un número de especies microbianas de la microbiota intestinal. Los prebióticos muestran potencial para combatir la obesidad debido a su fermentación en el intestino y su impacto sobre composición de la microbiota intestinal.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Polifenoles.

Los polifenoles son compuestos derivados de las frutas, verduras, cereales, o nueces. Las uvas (especialmente las semillas), destacan por ser fuentes ricas en polifenoles. Los polifenoles de la uva tienen efectos significativos positivos sobre el nivel de glucosa en sangre, el perfil de lípidos y la presión arterial.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

La dieta la Mediterránea promueve el consumo de diversos alimentos ricos en polifenoles, lo que es una estrategia nutricional efectiva para mejorar la salud de personas con síndrome metabólico.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

Fitoesteroles.

Están contenidos en los alimentos de origen vegetal, especialmente en semillas y aceites. Los fitoesteroles se refieren a esteroles y estanoles; se ha comprobado que sus propiedades reducen el colesterol LDL hasta un 9.4%.

(Dearos-Sanchis, M., 2023).

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